martes, 27 de septiembre de 2011

UN POQUITO CAMINANDO Y OTRO POQUITITO A PIE


Ya sé que están ávidos en saber como fue el encuentro con papi en tierras rumanas.
Pero como me gusta crear un poco de suspenso, lo cuento ahora.
El avión hacía un rato bastante largo que había aterrizado, veíamos desfilar a los pasajeros que bajaron de la aeronave y salían del aeropuerto. Y de papi, ni noticias.
Mami, rememorando lo que pasó aquella vez en Santa Ana (Uruguay), me tomó de un brazo y me dijo "Vamos, seguro que ya debe estar en el hotel. Siempre encuentra alguna arquitectucha que lo lleve".
Nota de la Redacción: No se impacienten, otro día voy a contar la historia.
Cuando estabamos por salir del aeropuerto, lo vemos aparecer. Lo miramos, nos miró, nos miraron. Miramos a los que nos miraban y los que nos miraban se preguntaron...que miramos ?
Papi soltó la valija y comenzó a correr en cámara lenta extendiendo los brazos. Mami se tocó la herida que aún tiene de la caída en Ezeiza y le gritó "Dejate de pavadas, agarrá la valija y vamos para el hotel".
Ya fuera del aeropuerto, comenzó la maratónica tarea de conseguir un taxi. No porque no hubiera, si no que acá los taxistas cobran lo que quieren y mami no estaba dispuesta a regalarles la plata.
Le preguntó al primero, lo mandó a freir churros. Al siguiente a freir bolas de fraile. Así sucesivamente con cada taxista que le preguntaba. A esta altura, papi no solamente arrastraba la valija, también arrastraba su humanidad. A medida que pasaban los taxis y las cuadras que caminabamos, el importe solicitado era menor, pero a ella le seguía pareciendo mucho. Cuando por fin encontramos uno que nos cobraba algo lógico, subimos. A las dos cuadras, bajamos. Habíamos llegado.
Otra Nota de la Redacción: El aeropuerto queda a 15 kilometros del hotel más o menos.
Lo bueno de esta caminata, es que papi ya conoció gran parte de Bucarest.
Al entrar a la habitación, le dijimos a papi..."Sentite como en casa".
Nos hizo caso. Dejó toda la ropa en el piso, se sentó en un sillón y control remoto en mano se puso a mirar la tele.
Justo sintonizó un partido de fútbol, entonces le comenté que mami me había explicado un poco como es el juego. Y mirando el partido junto a el, aprendí unas cositas más. A saber...

_ Cuando un jugador que tiene 35 años o más, hace una buena jugada, es..."Un experimentado jugador que demuestra su vigencia y jerarquía".
_ Cuando el mismo jugador pierde tres pelotas seguidas, es..."Un viejo de mierda que está robando".
_ Si un jugador patea al arco desde lejos y la pelota entra por un ángulo al arco, eso es... "Un golazoooooo".
_ Si un jugador mete la pelota en su propio arco, eso es... "Que pelotudoooooo".

Bueno, espero poder seguir aprendiendo junto a mami y papi cosas del fútbol. Porque con el Pelado no puedo contar, ya que vaya uno a saber porqué, este año mucho no le interesa.
Como si el campeonato de la B, no fuera fútbol.
Jajajaja, este Pelado me hace reir.

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